Define quién la dice
Indica persona, personaje, marca, equipo o creador y el momento recurrente: inicio, revelación, victoria, equivocación, despedida o lanzamiento.
Convierte una marca, personaje, canal, campaña o momento repetido en una frase breve y reconocible. Explica quién la dice, cuándo aparece, qué emoción debe provocar y qué palabras conviene usar o evitar. Recibirás opciones para intros, anuncios, redes, productos, equipos y personajes ficticios.
Indica persona, personaje, marca, equipo o creador y el momento recurrente: inicio, revelación, victoria, equivocación, despedida o lanzamiento.
Selecciona un tono divertido, seguro, ingenioso, rítmico o minimalista. Añade palabras favoritas y clichés o temas que quieras evitar.
Úsalas en el contexto real. Una buena frase debe sonar natural, entenderse sin explicación y resistir muchas repeticiones.
La frase adecuada depende de la voz, el momento y el público.
| Uso | Ejemplo | Por qué funciona |
|---|---|---|
| Intro de vídeo | Hagamos fácil la parte difícil | Promete utilidad y abre el contenido. |
| Personaje ficticio | Primero el paquete, luego el pánico | Muestra personalidad y una situación recurrente. |
| Servicio local | De vuelta a la carretera, mejor | Une resultado y ritmo. |
| Equipo escolar | Pensamos un paso por delante | Sirve para camisetas, carteles y redes. |
| Campaña de producto | Pequeño cambio. Mejor rutina. | Crea contraste sin promesas exageradas. |
Marca una entrada, reacción, revelación, lección o despedida sin traicionar la forma natural de hablar.
Une anuncios, eventos, envases, camisetas y redes; puede ser más específica que el eslogan permanente.
Podcasts, clases, directos y demostraciones ganan una señal que el público aprende a esperar.
Una frase recurrente se asocia a una voz, marca, personaje o situación. Gana fuerza mediante la repetición y la forma de decirla.
Empieza por un desencadenante concreto y añade un rasgo de voz: humor seco, energía, calma, precisión o cercanía. Los verbos claros y un ritmo limpio suelen funcionar mejor que palabras abstractas como excelencia o innovación.
No fuerces rima, jerga ni juegos de palabras. El contraste, el paralelismo o un giro inesperado también crean memoria.
Busca la frase exacta antes de publicarla y pruébala con personas que no conocen el briefing. Las ideas generadas sirven para explorar, no sustituyen una revisión de marca.
Adapta la estructura y mantén una redacción original.
| Fórmula | Estructura | Ideal para |
|---|---|---|
| Acción + resultado | Pruébalo. Entiéndelo mejor. | Tutoriales y demos |
| Problema + respuesta | Llegó el caos. Respondimos. | Personajes y campañas |
| Orden + identidad | Piensa adelante. Construye en equipo. | Escuelas y comunidades |
| Contraste | Pequeño cambio. Mejor rutina. | Productos y servicios |
| Pregunta recurrente | ¿Listos para la revelación? | Vídeos y presentaciones |
Convierte datos sobre una voz, marca, público, tono y situación en ideas breves y repetibles.
Indica quién la dice, cuándo, para quién, qué emoción buscas y qué palabras quieres incluir o evitar.
Un eslogan comunica una promesa de marca o campaña; una frase recurrente suele estar ligada a una voz o momento concreto.
Muchas funcionan entre dos y ocho palabras, aunque la claridad y la pronunciación son más importantes que una cifra fija.
Sí. Describe personalidad, género, escena recurrente y público, sin pedir copias de frases famosas.
Úsala para idear, pero comprueba disponibilidad y solicita asesoramiento adecuado antes de convertirla en un activo permanente.
Dila en voz alta, elimina opciones genéricas y elige la más corta que siga siendo distintiva y creíble.